El derecho a la suspensión del tratamiento te permite solicitar que se limite temporalmente el uso de tus datos personales en determinadas situaciones.
Puedes solicitar la suspensión cuando:
- Impugnes la exactitud de tus datos personales, mientras el responsable verifica si son correctos.
- El tratamiento sea ilícito, pero prefieras que se limite el uso de los datos en lugar de que sean eliminados.
- El responsable ya no necesite tus datos para la finalidad original, pero tú los necesites para formular, ejercer o defender una reclamación.
- Te hayas opuesto al tratamiento en los casos previstos por la Ley, mientras se determina si los motivos legítimos del responsable prevalecen sobre los tuyos.
Cuando hayas impugnado la exactitud de tus datos, deberá dejarse constancia en la base de datos de que esa información ha sido cuestionada por ti mientras se realiza la verificación.
Durante la suspensión, los datos únicamente podrán ser tratados en los supuestos establecidos por la Ley, como la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones, la protección de los derechos de otra persona o razones importantes de interés público.
Si el responsable o encargado niega la suspensión y recurres esa decisión ante la Autoridad de Protección de Datos Personales, la suspensión se mantiene hasta que se resuelva el procedimiento administrativo.
Base legal: artículo 19 de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales.