El derecho a la portabilidad te permite recibir tus datos personales en un formato que facilite su utilización o solicitar que sean transmitidos a otro responsable del tratamiento.
Los datos deben entregarse en un formato:
- Compatible.
- Actualizado.
- Estructurado.
- Común.
- Interoperable.
- De lectura mecánica.
También puedes solicitar que sean transferidos directamente a otro responsable cuando esto sea técnicamente posible.
Para que proceda este derecho debe cumplirse al menos una de las condiciones establecidas por la Ley, entre ellas:
- Que hayas otorgado tu consentimiento para el tratamiento.
- Que el tratamiento se realice mediante medios automatizados.
- Que se trate de un volumen relevante de datos personales.
- Que el tratamiento sea necesario para obligaciones o derechos relacionados con el ámbito laboral y de seguridad social.
Una vez realizada la transferencia, el responsable que entrega los datos debe eliminarlos, salvo que solicites expresamente su conservación. La transferencia debe realizarse de manera eficiente, expedita y sin trabas.
Importante: este derecho no procede respecto de información creada o inferida a partir del análisis de tus datos, como ciertos resultados de personalización, recomendación, categorización o elaboración de perfiles. Además, son aplicables las excepciones establecidas en el artículo 18 de la Ley.
Base legal: artículos 17 y 18 de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales.